EL FACTOR SUBJETIVO (1): TALKING BACK
El problema no es que nos liberemos de las representaciones. La respuesta es un sentido proactivo de capacidad de acción que requiere que todos tengamos un gran nivel de alfabetización escrita y visual. Creo que no podemos hablar de libertad o de justicia social en ninguna cultura si no hablamos de movimientos de alfabetización. bell hooks: Teaching to Transgress. Education as the Practice of Freedom, 1994.
La primera sesión del programa Talking Back, está dedicada a la obra de Eugenia Balcells y a su poética aplicada al cine experimental, realizada entre 1978 y 1979, como resultado de una arqueología de la imagen y la vida cotidiana. En su trabajo inédito Re-prise (1976-1977), Eugenia Balcells inicia una ordenación de las imágenes del cine comercial a través de sus arquetipos y tipologías: personajes femeninos y masculinos, parejas, gestos afectivos y situaciones clásicas (como las conversaciones telefónicas o los the end del melodrama hollywoodiense). La fuente visual de los arquetipos sexuales en la cultura de masas (en especial de imágenes extraidas de publicaciones impresas y la publicidad), y la materialidad del soporte físico en 16mm como archivo y huella de las convenciones sociales del género, son la base de los films 133 y Boy meets girl, que darán paso al uso, por parte de Balcells, de los soportes tradicionales de la memoria personal. Album es a su vez un autorretrato familiar entre la artista y su abuela materna y un depósito de los momentos del pasado, en el que hábilmente se intersectan las fotografías, el material fílmico amateur y los fragmentos de postales escritas. El film estructural Fuga, sin embargo, va a desprenderse de la intensidad de la narrativa familiar. Eugenia Balcells retoma el espacio interior de la casa para entretejer un ejercicio sobre el tiempo y el espacio haciendo un remontaje, que inspirada en la estructura musical de la fuga, destruye la imagen tradicional de la intimidad.
Bajo el subtítulo La responsabilidad de crear representaciones colectivas, la segunda sesión nos remite, por una parte, a la obra fílmica de la cineasta Helena Lumbreras, pionera en España en cuanto a las estrategias del cine militante feminista, y las narrativas de la resistencia social en los espacios colectivos de las luchas sindicales. Mediante la experimentación, A la vuelta del grito rompe con el cine clásico obrero, componiendo un registro drástico de la primera huelga general y de las movilizaciones ante la crisis social y económica en los primeros pasos de la transición política española a la democracia. Por otra parte, en 1975 la cineasta francesa Agnès Varda inicia el rodaje de Daguerrotipos devolviendo el cine a una técnica primitiva de la imagen fotográfica, la técnica del retrato del daguerrotipo. Varda filma a los comerciantes, el carnicero, la panadera, el tendero de ultramarinos o el peluquero. En definitiva, a sus vecinos de la calle Daguerre, en el distrito 14 de París. La película se convierte en un fascinante retrato de la convivencia, del tiempo de las conversaciones, de los afectos y las historias cotidianas, que sin nostalgia anticipa la progresiva pérdida de lo común y la comunidad.
Un aspecto relevante en las películas de este programa, es la toma de conciencia de la memoria y los espacios culturales en los que se inscribe. Tanto en Carta a mi hermana como en 5000 Feminismos, las realizadoras trazan un puente entre un acontecimiento del pasado marcado por las luchas feministas y su traducción en el presente. Para ello, la práctica documental acontece en ambos casos como una forma de reescritura del contexto en el que se enmarca el acontecimiento, cuyos conflictos y negociaciones se ponen de relieve. Por ejemplo, la memoria sobre las Jornadas Feministas de Granada treinta años atrás, a través del film retorna deconstruida a los encuentros de 2009 para ser nuevamente traducida de acuerdo a las circunstancias culturales actuales. En Habiba Djahnine, realizadora de origen argelino que vive en Francia, esta traducción cultural es doblemente compleja por la posición ambivalente que ella inicialmente ocupa con respecto al lugar (geográfico y simbólico) en el que su hermana fue asesinada. Y es precisamente gracias a su posición deslocalizada, que el film consigue interpelar nuestra propia reflexividad sobre el proceso de los acontecimientos.
Así, los relatos feministas como depósitos alternativos de la historia y de las tramas de la subjetividad, pueden considerarse en si mismos procesos de aprendizaje, capaces de crear una reflexión crítica en el presente y hacia el futuro.
De la subjetividad por la acción da nombre a la quinta sesión en la que se proyecta la película de la realizadora alemana Helke Sander. Los diversos niveles discursivos que funcionan en El factor subjetivo hacen de ella una película matriz en este programa. Este ensayo representa el potencial de las prácticas feministas cinematográficas que en los años 70 abrieron espacios rupturistas en las formas de producir la cultura y la política. Realizada en 1981, Sander nos traslada al periodo en el que se originó el llamado Nuevo Feminismo en Alemania, y su perspectiva puede considerarse un punto de partida histórico en el actual debate sobre las expresiones políticas que comprenden la autogestión de los conocimientos y de las condiciones de producción.
A modo de epílogo, absent present suma un nuevo elemento a las narrativas de no ficción como escritura etnográfica: el fomento del pensamiento descolonial para explorar, desde la condición política de las imágenes, las conexiones entre sociedad y conocimiento. Las vidas relatadas desde la contención subjetiva de la experiencia por parte de los protagonistas de este ensayo audiovisual, parecen haberse transformado en el mismo acto de filmar las diversas relaciones y afinidades que la realizadora entabló con quienes iba construyendo el film. Es decir, los “otros/as inadecuados/as” a los que la cineasta Trinh T. Minha-ha se ha referido. De esta manera, absent present constituye una práctica simbólica que desafía los intentos de estandarización de los relatos y las narrativas, a la vez que refuerza la defensa de los rasgos de identidad, entendida como fuente de experiencia y aprendizaje.
TALKING BACK es el primer programa del ciclo EL FACTOR SUBJETIVO, dirigido por Montse Romaní y Virginia Villaplana (septiembre-octubre 2011)
Artium, Centro-Museo Vasco de Arte Contemporáneo (Vitoria-Gasteiz)
Con la colaboración de: Filmoteca de Catalunya y Goethe Institut.





