ETNOGRAFIAS EXPERIMENTALES
Prólogo: A modo de Etnografías Experimentales
Este programa de cine/vídeo tiene su origen en las reflexiones sobre estética geopolítica, género y globalización que distintas narradoras audiovisuales, desde los años ochenta hasta la actualidad, han ido desarrollando en contextos sociales y culturales localizados: Berke Bas, Hito Steyerl, Trinh T. Minh-ha, Tracey Moffat, Sally Gutierrez, Caecilia Tripp y Lisl Ponger, sitúan, mediante la generación de imágenes-documentos, las nuevas condiciones globales en las que se muestran las representaciones sobre la clase, raza, étnia y sexo.
Etnografías Experimentales se enmarca en una investigación más amplia que workingimages realizamos, entorno a un conjunto de relatos de género que cuestionan las mismas formas de representación y difusión con las que trabajan. Nuestro interés radica en explorar y ampliar la noción de etnografía experimental propuesta por Catherine Russell a partir de la imagen-documento. Esta estrategia narrativa e investigación se extiende a través de un itinerario de dispositivos y actividades que desarrollamos durante algunos meses en 2008:
- por una parte, este programa de cine pensado para la 16 Mostra Internacional de Films de Dones, vino acompañado de un taller dirigido por la artista visual Sally Gutiérrez. Por otra parte, y tal como indica el título, nuestro programa se concibió en esta ocasión a modo de Prólogo de la exposición Working Documents, que se desarrolló en La Virreina-Centre de la Imatge de Barcelona, a la vez que estableció un enlace directo con la proyección-debate, coordinado por la realizadora Sandra Schäfer, en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, entorno al género y las políticas de representación en el cine afgano.
El caso de estudio que da origen a Working Documents como itinerario de la imagen-documento se sitúa en el material de rodaje que Maya Deren filmó entre 1947 y 1954 sobre la vida y el ritual en Tahití y que dio lugar a parte del film titulado “Divine Horsemen: the living gods of Haiti”. Deren comienza a elaborar su teoría del cine en artículos como “Anagram of Ideas on Art, Form and Film” y “El cinematógrafo como forma artística” (1946). En ellos enfatiza la necesidad de desarrollar el cine como arte de contexto, dotándolo de un carácter procesual y antagónico a las formas del espectáculo y la cultura de consumo, tanto elitistas como populares, encarnadas en aquellos momentos en la narrativa de Hollywood, y que hoy día se perpetúa concentrando el relato mediante un planteamiento, nudo y desenlace narrativo.
La particular escritura etnográfica procesual de Maya Deren, nos permite crear un enlace transhistórico con un nuevo documentalismo, que emerge en los años ochenta del siglo pasado y que conlleva la necesidad de crear imágenes-documento más allá de los distintos formatos clásicos en los que una narración se transforma en documental. Esta mirada urgente a la realidad inmediata supone un cambio de paradigma del cine etnográfico que se superpone a la noción pretendidamente neutral del cine directo y la toma directa del acontecimiento, ejemplarizado por el "cinéma vérité” de Jean Rouch y Edgar Morin en “Chronique d'un été” (1961). Por el contrario, la etnografía feminista que aquí presentamos propone mirar hacia la noción de “etnografías experimentales” en la que se ubicarían las prácticas biopolíticas antagonistas de la imagen-documento.
El desmontaje, la imagen de apropiación, la puesta en escena y la postproducción de la narrativa, son claros síntomas de los tiempos del Post-capital en los que la imagen-documento se torna una forma de lectura de los contextos sociales. Las prácticas y ensayos documentales que proyectamos transitan como espacios de mediación entre la puesta en escena previa al documento y su puesta en circulación, interpelando al contexto social en el que las imágenes son leídas e interpretadas. De ahí que el centro de interés de estos filmes se desplace de la representación del relato documental a la cuestión de cómo se inscriben las narraciones en el tejido social y material, y de cómo a su vez se ponen al servicio de las subjetividades que lo habitan.
La primera parte de Etnografías Experimentales incluye un trabajo pionero por lo que respecta al pensamiento de los ochenta, que explora la cartografía trazada por “las mujeres del tercer mundo“: el film "Reassemblage" de la cineasta de origen vietnamita Trin T. Minha-ha integra la visión poscolonial desde una posición crítica del sujeto cultural. Así, el propio rodaje del documental se traduce en una reflexión sobre el discurso etnográfico tradicional entorno a quién habla, quién filma y cómo es representado el sujeto que se sitúa al otro lado de la cámara. Desde Turquía el film “In Transit” (2005) y Filipinas el film “Nazareno Negro” (2007), Berke Bas y Sally Gutiérrez inciden, desde distintas realidades contemporáneas, en la mirada documental abierta por Trin T. Minha-ha que se define por el “fuera dentro-dentro fuera” de su posición, permitiéndoles transitar y dialogar con el entorno y sus testimonios recogiendo múltiples localizaciones que nos sitúan frente a una etnografía visual reflexiva.
La segunda parte inicia un despliegue de narrativas construidas entre la ficción y la imagen-documento que rompen el orden establecido de lo simbólico para problematizar la cuestión de la traducción cultural y desmontar las visiones hegemónicas de la tradición oral y escrita. En este sentido, recuperamos la reflexión que Hito Steyerl plantea en su texto La política de la verdad. Documentalismo en el ámbito artístico, esto es, el documental en su función de estructuración e intervención en el campo social adopta tareas biopolíticas. Así, la acción a través de productos simbólicos puede desarrollarse esencialmente en el terreno de la cultura y es ahí donde habría que construir mecanismos de difusión que permitieran una nueva forma de ver y contribuyeran a desvelar los engaños de la hegemonía mediática.
Las narraciones de género seleccionadas establecen un juego de representaciones escénicas que deambulan entre la estrategia del archivo, el relato autobiográfico y la diseminación de las imágenes en el film “Lovely Andrea” de Hito Steyerl (2007). La traducción simbólica de los imaginarios culturales en el cine, la fotografía, la danza, el teatro, la música y la literatura se hace patente de forma crítica en el film “Imago Mundi” de Lisl Ponger (2007). Los recursos de la puesta en escena teatral que la cineasta Tracey Moffat despliega en "Nice Coloured Girls" (1987) deconstruyen las películas etnográficas mediante el uso de subtítulos, y evitando el cliché de las llamadas reconstrucciones realistas. Este sistema de intercambio transcultural se centra en la idea de traducción de imaginarios locales y globales como argumenta el film-palimpsesto "My Curaçao" (2005) de Caecilia Tripp.
Se trata en conjunto de relatos de género que constituyen la mediación, el agenciamiento cultural y la documentación de posiciones activistas a modo de ensayo de las representaciones globales que hoy día nos narran.
Virginia Villaplana y Montse Romaní, 2008
Este programa se proyectó por primera vez en la 16 Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona, 2008





