UTOPIAS REVERSIBLES
Las formas narrativas en la década de los setenta, como señalan Julia Lesage y Annette Kuhn, fracturaron la filosofía estética del documental directo o del cinéma véritè. El documental feminista se distanció de la estética del cinéma véritè desde el momento en que la imagen-documento dejaba de ser neutral, no mantenía una distancia y una objetividad con respecto a aquello que estaba representando. Sus estrategias estéticas se hallaban comprometidas con los enfoques sobre los temas y las vivencias de sus protagonistas, y marcaban sobre ellas un efecto de intención de acuerdo con la política del movimiento feminista. Si bien el cinéma véritè evidenciaba los elementos profílmicos, es decir, cuando la realidad marca lo que debe ser captado, por su parte, el documental feminista de los setenta articuló la narración mediante los hechos que construían tanto la autobiografía como la subjetivación de las mujeres representadas mediante la clase, la raza, la polifonía sexual y los efectos coloniales. En consecuencia el documental feminista demostró la necesidad de generar un cambio del orden simbólico. Pero para que ello fuera posible, era necesaria una politización de la subjetividad, que dio lugar a nuevas posibilidades de praxis política.
La recuperación de un documental como Daughter Rite en este programa, nos sirve de enlace transhistórico para revisar la relación entre el documental feminista y las recientes narrativas de la imagen-documento. El vídeoensayo, como forma de oposición discursiva que integra una mirada crítica sobre la representación, es la primera respuesta por parte de una serie de escritoras, realizadoras y artistas, que inician sus trabajos en los años noventa hasta la actualidad. Y que toman como referente las políticas de la imagen-documento que emergieron en los años setenta, para distanciarse de las representaciones normativas que excluyen una visión sobre las resistencias críticas. En este sentido, el vídeoensayo trabaja distorsionando las capas de la memoria, la historia, el disciplinamiento de los cuerpos y el control de las poblaciones, que los ejercicios del biopoder han ido consolidando en los tiempos de la globalización.
En los ensayos: “La política de la verdad” (2003) y “La articulación de la protesta” (2005), la realizadora Hito Steyerl escribía sobre la existencia de una labor documental más meditada, que percibe los propios instrumentos narrativos como herramientas epistemológicas construidas socialmente. Esta revisión de las utopías reversibles nos lleva a considerar un conjunto de obras de cine y vídeo que auguran que en el ámbito de las representaciones asistimos a un cambio. Este cambio articularía las propias formas visuales y epistemológicas del documental y contendría funciones de lo político como mecanismos inaugurales de resistencias.
Este programa quiere centrarse en las estrategias que el vídeoensayo lleva desarrollando a partir del uso de los nuevos media y la postproducción de narrativas en proceso. Así, las formas en que se organizan, postproducen y disponen las imágenes, textos y sonidos, suponen una nueva conciencia polifónica de la enunciación, una nueva manera de hacer y narrar.
Buena parte de los vídeoensayos que aquí hemos seleccionado, tienen como escenario los efectos de la globalización en los capitales simbólicos y las subjetividades en la Europa del Este, una zona geopolítica periférica hasta hace relativamente poco. En este sentido inciden Made in Italy (Candida TV / D Media, 2006) y Copy-me. I want to travel (Pauline Boudry, Brigitta Kuster i Renate Lorenz, 2004), que ponen de relieve el género como un factor determinante de ciertos fenómenos entorno al trabajo, los cambios tecnológicos y la migración, que hoy atraviesan la “nueva” Europa tras la caída del Muro de Berlín y la desaparición de los estados socialistas. La función de estos trabajos estriba en trascender la idea que las representaciones son síntomas de causas externas a ellas mismas: sexismo, patriarcado, capitalismo, racismo, imperialismo, clasismo, y en comprender el papel activo que desempeñan en la producción de estas categorías.
Más allá de la noción de des-montaje, característica del documental feminista, las nuevas narrativas también apuntan a la deconstrucción de la representación entre la ficción y la imagen documento. Son significativas las obras November (Hito Steyerl, 2004) y Otolith (The Otolith Group, 2003), que fusionan narración y discurso con el objeto de confrontar el legado mediático que nos han dejado los relatos históricos del siglo XX. Estas narrativas interpelan nuestra capacidad para discernir qué hay de ficción y qué de realidad. La imagen y la reflexividad tienen lugar al mismo tiempo.
En consecuencia, el vídeoensayo se interroga sobre su propio proceso de articulación y producción: cómo se está haciendo, por qué y con qué objeto. La experiencia que nos da el conocer los códigos y mecanismos a partir de los que se va tejiendo toda narrativa, nos propone desvelar críticamente los procesos invisibles que se esconden en la construcción de la mirada y en la traducción de las imágenes, y en consecuencia, reconocer las conexiones entre sociedad y procesos de conocimiento.
Montse Romaní-Virgínia Villaplana, 2007
Este programa se proyectó por primera vez en el marco de la 15ª Mostra Internacional de Films de Dones de Barcelona, 2007.





